17/05/25. El pasado miércoles 14 de mayo, Colombia firmó un convenio con China para integrarse a la Franja y la Ruta. La iniciativa promovida por el gigante asiático busca financiar inversiones de infraestructura en otros países y acrecentar su influencia global.
Esta estrategia de cooperación internacional fue lanzada en 2013 por el presidente chino Xi Jinping con el objetivo de mejorar la conectividad global y permitir que los productos locales lleguen a mercados más lejanos. La propuesta se basa en dos componentes: la franja o cinturón económico y la ruta marítima.
La también conocida como la nueva ruta de la seda se inspira en el concepto del mismo nombre constituido durante la dinastía Han hace 2.000 años. Se trata de una antigua red de rutas comerciales que conectaron a China con el Mediterráneo a través de Eurasia durante varios siglos.
Además del intercambio de mercancías, los miles de caminos interconectados permitían un fructífero intercambio de religiones, culturas, ideas y tecnologías.
La nueva ruta de la seda
Ahora bien, a diferencia de su antecesora, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) pretende mejorar la conectividad y la cooperación a nivel transcontinental, a través de grandes proyectos de infraestructura como carreteras, ferrocarriles, puertos, entre otros. De hecho, se calcula que la iniciativa ya superó el billón de dólares en inversiones.
El corredor económico conecta Asia-Pacífico en el oriente con las economías europeas desarrolladas, y le abre paso a una nueva ruta en el sur global, conectando a Asia con América Latina. Hasta el momento, se han sumado más de un centenar de países a la BRI.
Para ser más exactos, en 2018 se expandió esta estrategia hacia Latinoamérica y desde entonces se han adelantado unos 200 proyectos en la región. Esto incluye la reconstrucción y puesta en marcha del Aeropuerto Internacional de Manta, en Ecuador; la modernización de la primera línea del metro de Ciudad de México; el desarrollo de gran parte de las redes de transmisión eléctrica de Brasil, entre otros.
Algunos de los países de la región que la integran incluyen a: Antigua y Barbuda, Barbados, Granada, Costa Rica, Cuba, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Trinidad y Tobago, Argentina, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Guayana, Surinam, Venezuela, Uruguay y Chile.
Panamá también hacía parte de la iniciativa, no obstante, este año anunció su retiro.
Fuente: https://www.portafolio.co