• Definir responsable de las obras de canalización y estabilización de la montaña (ANI o concesión) y fijar un cronograma de entrega.
• El Gobierno Nacional debe asumir el control de la emergencia, con recursos extraordinarios y coordinación centralizada.
• Implementar medidas de alivio económico inmediatas para transportadores y empresas (peajes, combustibles y apoyos financieros) mientras se restablece la vía.
Bogotá D.C., septiembre 22 de 2025. — La Asociación Colombiana de Productores de Agregados – Asogravas –, gremio que representa a los productores de agregados para la construcción, advierte que la emergencia en el kilómetro 18+600 de la vía Bogotá–Villavicencio, en el municipio de Chipaque, mantiene en riesgo la competitividad del país y ya genera pérdidas superiores a $1.500 millones diarios solo en el sector de materiales de construcción, afectando gravemente el empleo, la cadena logística y la continuidad de obras de vivienda e infraestructura en Bogotá y la región central.
Situación crítica en el kilómetro 18+600
Asogravas constató que, 15 días después del derrumbe, persisten fallas graves en la atención de la emergencia: no se han resuelto los problemas de escorrentía en la parte alta de la montaña, no se han construido canales de agua adecuados, la remoción en masa ya llegó hasta el cauce del río Une y, a la fecha, no se ha hecho monitoreo técnico-geológico detallado ni estudios de suelo que definan el tipo de obras necesarias para contener la montaña.
Impacto en la movilidad y en los agregados
De acuerdo con el Plan de Manejo de Tráfico (PMU) anunciado por el Ministerio de Transporte y la ANI, se definieron horarios de paso restringido por la variante, inicialmente por 48 horas. Estas medidas son un alivio temporal, pero no resuelven de fondo la crisis del corredor.
El cierre afecta de manera directa la movilización de materiales estratégicos para la construcción: diariamente se deberían mover hasta 20.000 toneladas de arena y grava provenientes del Meta y de los corredores asociados a esta vía, materiales indispensables para el desarrollo de proyectos en Bogotá y el centro del país. Con el actual esquema de paso intermitente, esta operación logística está paralizada o gravemente limitada.
Por ello, Asogravas considera imprescindible privilegiar el transporte de carga, que concentra el mayor flujo en el corredor y asegura el abastecimiento de materiales, alimentos, combustibles y bienes esenciales para millones de personas.
Impacto social y económico
La vía alterna habilitada no es suficiente: genera represamientos de hasta 12 horas y afecta el transporte de carga, alimentos y pasajeros. Según estimaciones gremiales, el cierre:
• En la industria de agregados, representa pérdidas superiores a $1.500 millones diarios, paralizando operaciones y poniendo en riesgo 850 empleos directos e indirectos.
• En la economía regional, el Meta acumula más de $180.000 millones en pérdidas, mientras Bogotá enfrenta riesgo de desabastecimiento de materiales y sobrecostos en obras.
• En lo social, municipios como Chipaque, Cáqueza, Guayabetal, Quetame y Une reportan cierre de comercios, afectación de acueductos veredales y damnificados que dependen de subsidios y ayudas humanitarias.
Llamado urgente al Gobierno
Asogravas reitera que esta emergencia supera la capacidad de las autoridades territoriales y exige una intervención nacional inmediata. En particular:
• Definir responsabilidades claras: si es la ANI o la concesión quien debe ejecutar las obras, y fijar un cronograma público de entrega.
• Adoptar medidas de alivio económico: reducción temporal de peajes, subsidio a combustibles y líneas de crédito de emergencia para empresas y transportadores.
• Coordinar soluciones de fondo: garantizar la movilidad sin restricciones para la población local, privilegiando el transporte de carga, y diseñar una solución definitiva y resiliente para la conexión Bogotá–Villavicencio.
Reconocimiento a autoridades locales
El gremio agradece a la alcaldesa de Chipaque, Jhoana Moreno Mora, y a la Gobernación de Cundinamarca por la coordinación en la atención de damnificados, el restablecimiento de servicios básicos y el acompañamiento a campesinos y estudiantes de la región.
“Cada día de inacción significa pérdidas millonarias, empleos en riesgo y más familias afectadas. Es momento de que el Gobierno Nacional asuma el control de esta emergencia con determinación y celeridad”, señaló Carlos Fernando Forero Bonell, Director Ejecutivo de Asogravas.
Sobre Asogravas
La Asociación Colombiana de Productores de Agregados – Asogravas – representa a las empresas responsables de la producción legal y sostenible de agregados pétreos, insumo esencial para la construcción de infraestructura, vivienda y desarrollo urbano.
Cra. 17 No. 88-23, Oficina 302
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Bogotá D.C.