El Tribunal Administrativo de Cundinamarca suspendió la resolución del Ministerio de Ambiente que establecía un lineamiento para el ordenamiento ambiental de la capital del país.
La Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca se metió a la pelea que, en los últimos días, ha protagonizado el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y el Gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, sobre el ordenamiento ambiental de la sabana de Bogotá. La polémica ha causado hasta decisiones judiciales.
El director de esa entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, tomó partido y su postura se alineó con la del Gobierno nacional: “Ordenar el territorio al rededor del agua no es una opción, es una obligación, por ello, desde hace más de un año hemos venido insistiendo en la necesidad de una mirada integral que garantice la seguridad hídrica y el saneamiento básico ambiental como prerrequisito para los ajustes de Esquemas de Ordenamiento Territorial (EOT) y los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) en la sabana”.
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